Espacio profundo,
ráfagas luminosas,
brisa tibia de
un Sol paterno.
Consejo frío de
la Luna,
despertar que no
pertenece al sueño...
Espacio más profundo,
infinito más oscuro,
Sol más lejano.
Distancia entre mi cuerpo
y cualquier cuerpo.
Corazón al ritmo de un latido
intangible, inmenso...
Esta tarde dice,
oigo entre líneas,
en su silencio.
Es la tarde y yo,
en realidad soy yo,
la tarde solo contempla y dice...
Si encontrara por el sendero
la brisa que me atravesó como un suspiro.
Aves calladas pasaron
con el pecho y alas iluminados,
yo mismo pasé
y ahora no soy el mismo...
Siempre y cuando,
en la cúpula ámplia de estrellas.
Meteoros trazando líneas blancas,
rápidas en la oscuridad.
Piedras calladas,
paisaje nocturno dormido,
el mar despierto...
Elegía
Tan muerto estás,
el sentido me engaña
porque parece para siempre.
Ahora es un momento,
toda tu vida,
un minuto de silencio
y estaré completamente triste.
Tu reconciliación
con el infinito
lo festejo,
mi ofrenda es
un abrazo largo
al espacio
donde tu habitas...
Te encuentro en
un pétalo
entre las nubes
en cualquier hora.
Es un encuentro fugaz,
puede ser en la
primera ola
o tal vez en la última.
A ras de luz,
en cualquier ola
en cualquier piedra...
Abrazo frío del mar,
latido interno de las corrientes.
Estremecimiento del corazón
que despierta de un letargo.
Ojo de pez en la
profundidad lenta,
paisaje anfibio, silencioso...