Entre bosques oscuros
el misterio de la Tierra.
Brisa fría de la sombra,
páramos extensos interminables,
valle vírgenes silenciosos,
la frente helada de las montañas,
el glaciar eterno.
Cercano el mar inhabitable,
solitario, inabarcable.
En la altura
el océano espacial,
grandioso, indiferente,
estrellas recién nacidas,
otras largamente muertas,
infinitos conviviendo en el vacío...
Abierto el pecho,
un abismo,
catarata de caída infinita.
Cielo superior,
vacío profundo gestando estrellas...
Un cielo,
un mar,
orilla recortada
como una frontera sinuosa.
Rocas milenarias, remotas,
viento invisible,
hojas secas
replegadas en sí mismas,
una rosa fresca
en esta tarde única...
Soleado el paisaje,
tarde tibia, callada
los pájaros vuelan en silencio.
La Luna se queda
sola en el cielo,
el quehacer humano
se sumerge en la quietud...
¿Donde están tus manos
cuando estás pensativa?,
la música te sostiene
en el espacio
de una canción...
Altura de alegría
caída libre en el espacio.
El paisaje contempla,
el viento incita al mar
a un vaivén sin descanso,
la brisa que pasa
se dispersa en la arboleda...
Mayormente nublado,
triste de las nubes grises,
alegría luminosa del Sol.
Brisa fría que evoca
cierta eternidad...