Bosque sonoro,
coro de la lluvia
en las copas
de los árboles.
El canto luminoso
del relámpago,
silbido del viento,
timbales del
trueno en el cielo...
Viene del paraíso,
con la sonrisa
del horizonte,
siendo toda bondad,
con la ternura
de las flores
y la frescura
de la alegría,
transformando
la melancolía
y la tristeza...
Traspasado
por la ternura,
suavidad de
la caricia.
Urgencia de la
sangre, como
un rápido
precipitado
en la pendiente.
En el remanso
se apacigua...
Como la brisa
bella transparencia,
fresca, indefinida,
paseando amplia,
por todo el espacio.
Fría al terminar
la noche,
de deambular
por la estratosfera...
Mar sereno,
el conflicto duerme
en la profundidad.
La Luna no está
en la mañana,
estará como perdida
en la eterna oscuridad.
El reto del resplandor,
sacrificio sagrado
del astro.
El espacio guarda
en su transparencia
una voluntad
inconcebible...
No se puede explicar,
el paso dado
en una gran sombra,
cruzando la frontera
hacia el resplandor...
Salto del agua
atomizándose
en las rocas.
Misterio detrás
del velo de niebla.
Palabras transformadas
por el canto,
evocando más
allá de la tristeza,
la alegría
o la melancolía...