Hoy el día,
no quiere
ser atardecer,
la luz mantiene
arrinconadas
a las sombras.
El cielo se niega
a correr el
telón estelar...
Inmensos prados
grandes dolinas
de estrellas acicaladas
por lo inconcebible.
Nebulosas emocionadas
certidumbre de las galaxias,
incontables soles
iluminando el infinito...
Cuerpo de viento
largo suspiro
en el espacio.
Frío revelador
de la altura,
vacío inhumano
emparentado
con el infinito.
Sendero tibio
de la vida
donde se internan
pasos y latidos...
Algo así
como una flor
recién nacida esta
mañana.
Algo así,
como tu rostro
y su belleza
todavía dormidas.
Algo así,
como un saludo
lleno de cercanía.
Algo así,
como encontrarte
a ti, en este mundo...
Se extingue la
luz del día,
en el crepúsculo,
oscuridad y bondad
en el paisaje.
Comienza el himno
de la noche, con
el infinito coro
de estrellas.
Arboleda extasiada
pájaros despiertos
en silencio...
Tu misterio,
en como lo
dices, en
como lo haces.
Como la intemperie
con el amarillo luminoso
del amanecer, hasta
el rojo encendido
del crepúsculo...
La tarde siente
la noche, el silencio
expandiéndose por
el espacio oscuro.
Alegría súbita
espontánea que
hace callar a los pájaros,
para después, todo
en la noche se queda
en quietud...